“¡¡Pero si nunca se queja!!”
Es una de las frases que más escucho en consulta. Diría que el 90% de las veces que digo “tiene dolor”, lo siguiente es:
“Pues no se queja…”
Y tiene lógica. A veces normalizamos comportamientos que, en realidad, son señales de dolor crónico. O simplemente nos pasan desapercibidas.
El caso es que tu perro sí puede tener dolor, aunque no lo exprese como tú esperas.
Se queja. Pero no en tu idioma.
Señales comunes de dolor en perros (de cualquier edad)
Esto es un esquema rápido por si necesitas consultarlo de un vistazo.
Después veremos cada punto con más detalle:
- Se mueve menos o con menos ganas
- Cambios al comer
- Posturas diferentes al dormir o caminar
- Posturas antiálgicas
- Irritabilidad, gruñidos o aislamiento
- Vocalizaciones (cuando ya no pueden más)
1. Se mueve menos
La disminución de la actividad suele asociarse a la edad, sin darle mucha más importancia normalmente.
Pero no siempre es “lo normal”.
Antes de asumir que se está haciendo mayor, y que por ello ya no quiere moverse, hay que descartar problemas médicos.
La artrosis, por ejemplo, es muy frecuente en perros mayores y causa un dolor crónico que cambia sus rutinas:
- Dejan de subirse al sofá
- No te reciben con el mismo entusiasmo
- Disfrutan menos de los paseos
Cualquier cambio de comportamiento debe consultarse en un veterinario. Puede que no sea “edad”, sino dolor.
2. Cambios al comer
Los cambios en el apetito son siempre signo de enfermedad y motivo de consulta veterinaria.
Algunas señales que pueden pasarte desapercibidas:
- Come menos o directamente deja la comida
- Come más lento, o con un solo lado de la boca
- Se acerca al cuenco, pero duda, se va, vuelve, se frustra
Una de las enfermedades máas comunes en perros mayores es la enfermedad periodontal. Ocasiona mucho dolor y hace que el animal coma más despacio, con un solo lado de la boca, o directamente coma menos.
⚠️ No esperes más de 24h si tu perro empieza a tener problemas con la comida.
3. Posturas extrañas o antiálgicas
Las posturas antiálgicas son aquellas que adoptan para intentar aliviar el dolor.
A veces parecen simples “cosas raras”, pero son un motivo claro para ir al veterinario.
➤ Dolor abdominal: postura de oración
- Patas delanteras extendidas
- Tórax pegado al suelo
- Trasero elevado
- Cara seria, sin movimiento de cola
Es parecida a la postura de juego, y muy típica en enfermedades como la pancreatitis.
➤ Dolor ortopédico (músculos, huesos, articulaciones)
- Cojera evidente
- Apoyo parcial o inexistente de una pata
- Articulación semiflexionada o rígida
- Columna arqueada o muy recta (dolor lumbar o cauda equina)
➤ Dolor neurológico
- Espalda encorvada
- Cuello rígido (no gira la cabeza, gira todo el cuerpo)
4. Cambios de comportamiento
- Se vuelve más irritable o incluso agresivo
- Evita el contacto
- Gruñe cuando lo acaricias
- Se esconde
- Rasca el suelo de forma repetitiva
- Duerme más… o mucho menos
Todo esto puede ser un síntoma de dolor físico o de malestar emocional relacionado con el dolor.
5. Vocalizaciones (cuando ya no puede más)
Vale, te mentí un poco: sí saben quejarse en nuestro idioma.
Pero solo lo hacen cuando el dolor es muy intenso o aparece de forma repentina.
Algunos ejemplos:
- Llanto, quejido, chillido
- Gemidos nocturnos
- Quejidos al levantarse
- Vocalizaciones tras ciertos movimientos
En resumen:
No esperes a que se queje para actuar.
El dolor crónico no siempre se nota… pero sí se sufre.
Una revisión a tiempo puede marcar una diferencia enorme en su calidad de vida.
¿Tienes dudas o te has sentido identificada con algo de este post?
Te leo en los comentarios o en privado.
Estoy aquí para ayudarte a cuidar con conocimiento, sin culpa y con las herramientas adecuadas.
